Especies vegetales propias de la ciudad y la provincia de Salamanca, con menores necesidades de agua y cuidados
El clima de Salamanca —mediterráneo continentalizado, con inviernos fríos, veranos secos y precipitaciones escasas e irregulares— ha moldeado durante siglos una flora capaz de sobrevivir con poca agua. Conocer esas especies autóctonas es cada vez más relevante para la jardinería urbana y la planificación del arbolado, ya que su menor necesidad de riego y mantenimiento las convierte en la opción más razonable frente a las restricciones de agua que se repiten en veranos cada vez más cálidos.
Salamanca es, con diferencia, la provincia con más superficie de encina de toda Castilla y León: supera las 310.000 hectáreas, un 35% del total autonómico (886.000 ha), muy por delante de Ávila, la segunda en el ranking, que apenas alcanza las 110.000 hectáreas. La encina (Quercus ilex) es el árbol dominante de la dehesa charra, especialmente al oeste de la provincia, acompañada de un monte bajo de tomillo y romero que apenas necesita agua una vez establecido.
El alcornoque (Quercus suber) tiene aquí su principal reducto en Castilla y León: Salamanca concentra el 82% de la superficie regional, con cerca de 6.400 hectáreas, casi todas en el término de Valdelosa y su entorno (Zamayón, Santiz). En conjunto, la provincia supera las 800.000 hectáreas de superficie forestal.
La vegetación natural de la provincia cambia con la altitud, desde las llanuras del Campo Charro hasta las cumbres de la Sierra de Béjar:
A esta variedad se suman los castañares cultivados de la Sierra de Francia, uno de los paisajes más reconocibles de la comarca, y las choperas, fresnedas y saucedas que acompañan el curso del Tormes y el Duero, verdaderos corredores ecológicos que también actúan como cortafuegos naturales frente al riesgo de incendio del matorral seco en verano.
En la ciudad, la reciente plantación de más de 32.000 árboles impulsada por el Ayuntamiento ha combinado especies autóctonas con otras ornamentales de mayor exigencia hídrica, como cedros del Himalaya, castaños de indias o ginkgo biloba. Para quien busca vegetación urbana o de jardín con bajo consumo de agua, las especies propias de la provincia siguen siendo la opción más eficiente:
| Nombre común | Nombre científico | Tipo | Necesidad de agua | Uso recomendado |
|---|---|---|---|---|
| Encina | Quercus ilex | Árbol | Muy baja | Arbolado urbano, jardines grandes, dehesa |
| Alcornoque | Quercus suber | Árbol | Baja | Suelos silíceos, zonas cálidas y soleadas |
| Roble melojo (rebollo) | Quercus pyrenaica | Árbol | Baja-media | Sierra y zonas de media montaña |
| Fresno de hoja estrecha | Fraxinus angustifolia | Árbol | Media (mejor cerca del agua) | Riberas, parques, sombra urbana |
| Sauce blanco | Salix alba | Árbol | Media-alta | Riberas del Tormes y del Duero |
| Madroño | Arbutus unedo | Arbolillo/arbusto | Baja | Setos, jardines, sotobosque |
| Romero | Rosmarinus officinalis | Arbusto | Muy baja | Jardinería xerófila, taludes, rotondas |
| Jara pringosa | Cistus ladanifer | Arbusto | Muy baja | Matorral, taludes, zonas periurbanas |
| Lavanda | Lavandula spp. | Arbusto | Muy baja | Jardinería ornamental de bajo consumo |
| Tomillo | Thymus vulgaris | Arbusto/mata | Muy baja | Cubresuelos, rocallas, bordes de camino |